Ago
26

La proliferación de embarcaciones de recreo y la apatía de algunos patronos al echar el ancla ha puesto en jaque el fondo marino, sobre todo en la Costa Brava. Algunos barcos fondean sobre zonas sensibles y, al zarpar de nuevo, atrapan las especies marinas y las arrastran.
Esto está perjudicando especialmente a la población de una planta acuática esencial para el desarrollo del mar, la posidonia oceánica. “Es una irresponsabilidad que no se haga nada para evitar que las embarcaciones fondeen en cualquier sitio”, criticó Miquel Ventura, director de la Fundación.