
La policía fiscal italiana ha bloqueado la venta de dos yates, de un valor de trece millones de euros, nada más y nada menos, y fabricados por la empresa Azimut-Benetti a Kim Jong-Il, líder norcoreano.
La transacción habría supuesto la violación de las sanciones comerciales impuesta por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas al país asiático por su programa nuclear y que el norcoreano intentó eludir encargando la operación a través de una sociedad austriaca.


















